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De la mano de sus hijos e hijas se graduaron 18 padres de familia en el Colegio kimy Pernía
- Última actualización el Miércoles, 05 Septiembre 2012 11:08
En una solemne ceremonia realizada en el Colegio Kimy Pernía, se graduaron los orgullosos padres y madres de familia además de un grupo de Jóvenes Emprendedores Rurales.
De mano de sus propios hijos e hijas, un grupo de adultos de la localidad de Bosa recibieron el diploma que los certifica como bachilleres del colegio distrital Kimy Pernía Domicó, un logro obtenido luego de asistir a clases cada sábado desde hace 5 años.
La iniciativa surgió como consecuencia de un sondeo en el que se determinó que en este sector de Bosa existía un algo grado de analfabetismo en adultos, lo que motivó a la rectora de la institución, Yadira Mina Zapata, a implementar la educación para adultos los fines de semana.
“Vimos una alta tasa de analfabetismo y muchos de nuestros padres no pueden colaborarle a sus hijos porque no saben leer ni escribir, ante esa realidad les propusimos que vinieran a estudiar a nuestro colegio, y muy contentos atendieron la propuesta y tenemos 350 padres de familia de nuestra institución estudiando los días sábado”, explicó la rectora.
Una graduación por partida doble
En la misma ceremonia el SENA certificó a los estudiantes de undécimo grado como Jóvenes Emprendedores Rurales, gracias al proyecto de crianza y venta de gallinas, pollos y conejos, el cual desarrollaron en contra-jornada durante los últimos seis meses. El éxito ha sido tal que no han podido comercializar sus productos fuera del colegio debido a la gran demanda que tienen por parte de administrativos/as, padres de familia y profesores/as.
“Esta certificación les permitirá acceder al mundo laboral más fácilmente, además lo que queremos es fortalecerlos en emprendimiento, que ellos sean capaces de montar sus propias pequeñas empresas, que les permita también formar a sus familias para montar un negocio familiar”, explicó la rectora de la institución.
Los más felices con este proyecto son los padres y madres de familia, quienes han visto un cambio en la actitud de sus hijos/as debido a que están todo el día ocupados en asuntos académicos y cuidando su pequeña granja, que se convirtió en la mejor manera de vivir la ruralidad en medio de una metrópoli.

























