Jueves, 14 de Diciembre de 2017
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7000 personas acompañaron los 30 años del colegio Rodrigo Lara Bonilla

 

Apropósito de los 30 años del colegio Rodrigo Lara Bonilla de la localidad 19 de Bogotá, alumnos, ex alumnos, docentes y padres de familia del plantel educativo reclamaron paz y respeto por los Derechos Humanos en carnaval escolar.

“Aprovechamos el momento para remplazar la violencia por justicia social, lo que queremos con esta movilización es que las personas tengan conciencia de lo que está pasando en el país e invitarlos a que hagan parte de ese cambio que estamos generando desde nuestra escuela”, dijo Solangie Fajardo, estudiante de grado 11, mientras participaba de la comparsa.

Al son de tambores, gaitas y trajes típicos alusivos al carnaval de Barranquilla, el pasado 29 de septiembre, la comunidad ‘bolivariana’ salió a las calles del barrio Candelaria La Nueva, con carteles y suficientes argumentos para reclamar una sociedad igualitaria, e hicieron alusión al PEI del colegio, enfocado en los temas de Derechos Humanos y Democracia.

“El objetivo de este carnaval por la paz es que nuestras niñas, niños y jóvenes se vinculen no solo con administrativos/as y padres de familia, sino también con transeúntes del sector para resaltar valores humanos a partir de diferentes muestras artísticas, aprovechando el cumpleaños del colegio”, señaló con entusiasmo Jorge Lagos, rector de esa institución educativa distrital, quien además aseguró que la manifestación se extendería alrededor de 7.5 kilómetros para cruzar por los barrios Arborizadora Baja y San Francisco, respectivamente.

Para el profesor Alex Rubio, líder de la iniciativa y docente del área de educación física del colegio, la alegría del folclor colombiano impregnó el corazón de los habitantes bolivarenses, animándolos a unir su voz a la expresión estudiantil: “es grato ver cómo la sociedad se sensibiliza, reconoce y rechaza los actos vandálicos que han marcado a nuestro país”, agregó el maestro desde la plazoleta de la institución mientras animaba al gran número de personas que participaban del evento con bombas y disfraces.

La marcha que reunió a más del 50 % de los habitantes de la localidad, se extendió a los causes de la Avenida Boyacá con calle 40, demostrando el apoyo colectivo de las personas que se sumaron a la voz escolar: “más que un colegio es una familia, por eso el Rodrigo representa el alma del barrio. Mi esposa, el resto de mi familia y yo, somos egresados de esta institución incluso mi hija mejor está en tercero y mi hijo mayor en once, por eso para mí, es importante participar de este carnaval que hace el colegio para construir una ciudad de paz”, manifestó por su parte Jairo Pinto, padre de familia, quién además invitó a Bogotá a soñar con una ciudad más humana.