Miércoles, 22 de Mayo de 2013
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Los(as) niños y niñas de preescolar del colegio Usaquén ya saben “Cuántos cuentos traen los cuentos”

Con la lectura de un cuento cada día de la semana, es como Elsa Chaparro, docente de la institución educativa Usaquén de la localidad 1, introduce a los pequeños y pequeñas de preescolar, hacia el maravilloso mundo de la literatura, donde la imaginación y la creatividad no tienen límites.

Al finalizar la lectura de la narración, los estudiantes se abren a la posibilidad de hacer su propia interpretación a través de los recursos creativos de las artes plásticas, utilizando todo tipo de materiales y su profundo sentir y reflexión sobre la historia que acabaron de escuchar.

Se trata del proyecto de aula “Cuántos cuentos traen los cuentos”, una iniciativa pedagógica que se desarrolla de manera interdisciplinaria con todas las áreas del conocimiento, y que desde hace siete años, como su nombre lo indica, busca que a partir de la lectura de un cuento, surjan otros tantos de la fecunda imaginación infantil.

“La vida es un cuento y es desde allí de donde se pueden narrar mil cosas. Todo mi trabajo pedagógico gira alrededor de los cuentos de esta época moderna. Por ejemplo, yo les leo variedad de cuentos de donde salen las actividades para todo el año. Si estamos en clase de matemáticas lo tenemos que relacionar con las sumas y las restas, si estamos en clase de español, lo relacionamos con la escritura y los valores, y así sucesivamente. Salen pinturas lindísimas, plegados, caligramas y dibujos, manifestaciones artísticas que dejan mucho que decir”, manifestó Elsa Chaparro, quien considera esencial en el aula de clase la literatura, el arte y el juego.



Con cuentos como el “Pastorcito mentiroso”, “La abuelita de arriba y la abuelita de abajo” ,“Mi mamá es un ángel, mi abuela es una estrella”, entre otros, es de donde surge la realización de novedosas actividades escolares que, a través del arte, desarrolla en las niñas y niños sus capacidades, promueve la confianza y favorece su autoestima, además de envolver de magia el aula donde el niño es atrapado por la fantasía, el goce, la libertad y la posibilidad de comunicarse con toda su creatividad.

“Para estimular la singularidad en los pequeños nunca les exijo que los cielos sean de color azul, ni el sol sea de color amarillo, es permitido crear sin pensar en lo que existe. He visto grandes cosas, obras hermosas que me inspiran a seguir con el amor hacia las artes. Yo sé que mis niños tienen mucha autoestima, son muy juiciosos y son los más felices, todo este proceso los hace ser así”, agregó la docente.

El enfoque innovador de que “todo es un cuento aquí en el salón”, nació a partir del estudio de la docente, a las investigaciones de Emilia Ferreiro, quien aborda en profundidad la forma en que aprenden los niños.

Frente a cómo se sienten los niños y niñas haciendo parte de esta propuesta, la entrega de los niños y niñas habla por sí misma: “Me gusta pintar muñecas y leer. Ahorita estoy haciendo a “doll” que tiene cabello y vestido, no quiero dejárselo ver a nadie porque no quiero que nadie se copie”, comenta Liliana González, una de las pequeñas de preescolar, mientras desborda en una hoja llena de colorido todo el producto de su imaginación.